Por lo general, el Gran Premio de Japón de la Fórmula 1 se celebra en septiembre u octubre.
Por primera vez en su historia, el Gran Premio de Japón se disputará este fin de semana del 5 al 7 de abril, siendo una de las carreras más esperadas por pilotos y público, un verdadero clásico en cada calendario de la máxima categoría. Hasta el año pasado, la carrera se celebraba en la parte final del calendario, en septiembre u octubre, llegando incluso a definir en muchas ocasiones uno o ambos títulos mundiales en este trazado.
Sin embargo, esta vez el factor climático será clave, ya que no será en otoño, sino al inicio de la primavera, lo que también traerá temperaturas más bajas que oscilarán entre los 15°C y 11°C, con un 23% de posibilidades de lluvia, y con un ligero viento. Desde el viernes estará nublado y al parecer puede caer algo de agua durante la jornada. Es poco probable que se repitan esas imágenes de sesiones canceladas por los numerosos tifones japoneses.

Para el sábado, se espera un rango de temperaturas entre los 16°C y los 12°C, con bajas probabilidades de que las gotas de agua cubran el asfalto del circuito, alrededor del 24%. También se esperan ráfagas de viento que apenas molestarán a los pilotos mientras compiten en la larga recta principal y las rápidas enlazadas del primer sector.
Para el domingo, día de la final del Gran Premio, hay un 61% de posibilidades de que las nubes descarguen agua, por lo que los pilotos deberán tener los neumáticos para condiciones húmedas no demasiado lejos.
